ÁREA FEDERAL DE EDUCACIÓN


ELECCIONES GENERALES 2004




BALANCE CRÍTICO DE LA GESTIÓN DEL PP


1. En su primera legislatura (1996-2000), la política del PP en materia educativa se caracterizó, en términos generales, por lo siguiente:






La ausencia de una financiación adecuada de la educación pública es algo que hemos venido denunciando desde hace muchos años. De hecho fue una de las mayores críticas que IU reiteró ya en la etapa socialista. Por ello acogimos y apoyamos con entusiasmo la primera Iniciativa Legislativa Popular que llegó al Parlamento, promovida por CC.OO., con el fin de que se aprobase una Ley de financiación de la enseñanza pública; pero ni el PSOE en su momento ni el PP en sus ocho años de gobierno han propiciado la tramitación de dicha Ley.


En la legislatura 1996-2000 los efectos de la persistente insuficiencia económica tuvieron consecuencias diversas para la enseñanza pública: ralentización en las construcciones de nuevos centros y en las adaptaciones de los existentes; recortes de los cupos de profesores necesarios para impartir las nuevas enseñanzas, así como de los gastos de funcionamiento y de formación del profesorado; escasísima implantación de la nueva Formación Profesional y de los programas de garantía social; congelación de becas, especialmente las de residencia, que afectan sobre todo al medio rural; eliminación de dotaciones para actuaciones de compensación educativa (horas de refuerzo o recuperación, "desdobles" de grupos en determinadas áreas...); insuficiencia crónica del presupuesto universitario en su conjunto; etc.


Fue aún más grave comprobar año tras año cómo la distribución del gasto presupuestario suponía un auténtico ataque a la enseñanza pública en beneficio de la privada. Los conciertos educativos con la enseñanza privada aumentaron en porcentajes elevadísimos, sin que esas cuantías viniesen justificadas (como se pretendió vender) por la ampliación de los cursos de la educación obligatoria (como consecuencia de su extensión hasta los 16 años).


El Partido Popular, fiel a su obsesión privatizadora, optó desde su primer mandato por ir primando a la enseñanza privada en detrimento de la pública. De hecho no vaciló a la hora de suprimir cientos de aulas de Educación Infantil, Primaria y Secundaria de la red de centros públicos que todavía dependía del MEC, a la vez que renovaba o establecía nuevos conciertos con centros (como los del Opus) que ni siquiera cumplen el requisito de la enseñanza mixta de niños y niñas.


Asimismo, como denunciamos insistentemente, el PP practicó una política de conciertos encubiertos de la Educación Infantil, que al no ser una etapa obligatoria, no se podía concertar legalmente, pero se subvencionaba, lo que en la práctica desembocó en lo mismo: en lugar de mantener o dotar a los centros públicos de aulas para esas edades, se optó por financiar a la privada trasladando allí a un alumnado que es la cantera natural de la enseñanza pública.


En relación con las grandes Leyes que regulaban el sistema educativo, la política del PP en su primera legislatura fue ambigua, ante la falta de apoyos parlamentarios suficientes para sacar adelante sus proyectos.


Por último, hay que señalar otra de las cuestiones más cruciales de la anterior legislatura: la culminación del proceso de transferencias de las competencias educativas plenas a las CC.AA. que aún no las habían recibido.


El proceso seguido se caracterizó ante todo por su total opacidad y, en consecuencia, por la ausencia de cualquier participación democrática en el mismo. Las transferencias educativas, sin una cuantificación rigurosa de lo que cada Comunidad Autónoma receptora necesitaba y una planificación ajustada de la red de centros correspondiente, desembocaron en una mera transferencia de problemas de difícil solución, y lo que es más grave, en un incremento progresivo de la desigualdad interterritorial en el ejercicio del derecho a la educación.



2. En su segunda legislatura (2000-2004), una vez lograda la mayoría absoluta, la política educativa del gobierno del PP ha mostrado su rostro más autoritario en las formas, más reaccionario en lo ideológico y más regresivo en lo social.


Ha sido una política impuesta, contra viento y marea, sin más apoyo que el rodillo parlamentario; como se ha constatado en el proceso seguido en todas y cada una de las contrarreformas llevadas a cabo.

En efecto, a los pocos meses de su toma de posesión (diciembre de 2000), la Ministra Del Castillo cambió por real decreto los contenidos de todas las Enseñanzas Mínimas de la Educación Secundaria (ESO y Bachillerato). Poco después el Consejo de Ministros aprobó (en pleno verano de 2001) su proyecto de LOU, que provocó un enfrentamiento sin precedentes de la comunidad universitaria, Rectores incluidos. Algo similar aconteció con la llamada Ley de Calidad, cuyo proyecto fue aprobado igualmente en verano (2002) y que suscitó amplias movilizaciones de todos los sectores de la comunidad educativa. Y todo ello sin partir de análisis o diagnósticos fiables, sin abrir un debate público sosegado, sin contar con el conjunto de la comunidad educativa y sin prever -ni mucho menos asegurar- la financiación necesaria.


Ha sido una política profundamente reaccionaria, ya que la orientación de los cambios realizados en las diferentes contrarreformas educativas del PP apuestan por una educación más academicista, más compartimentada, más clerical, más alejada de la formación integral y polivalente que necesitan las ciudadanas y ciudadanos en el mundo actual. Una educación en la que se han eliminado de un plumazo los contenidos relacionados con la formación en valores, y en la que se han reducido los tiempos dedicados a áreas como Música o Educación Plástica y Visual, a la vez que se ha potenciado la enseñanza de Religión haciendo todo tipo de concesiones a la jerarquía eclesiástica.


Ha sido una política socialmente regresiva, orientada desde la anterior legislatura a dejar un papel subsidiario a la educación pública, mediante una serie de medidas de apoyo a la enseñanza privada, en detrimento de la pública, como la ampliación de los conciertos a etapas no obligatorias (Educación Infantil sobre todo) o su extensión injustificada, a la vez que se ha permitido el cierre de aulas y centros enteros de enseñanza pública. Por no hablar del inexistente control por parte de la Administración educativa de los centros concertados, muchos de los cuales incumplen sistemáticamente los requisitos que establece las normativa vigente en cuanto a la escolarización de todo tipo de alumnado, al funcionamiento democrático, a las condiciones laborales del personal, etc, etc.


Además la mal llamada “Ley de calidad” supone una vuelta de tuerca más en la imposición de un modelo educativo que identifica calidad con clasificación, selección y segregación del alumnado, atentando rotundamente contra la igualdad en educación. Se han introducido, en la Educación Obligatoria, dobles o triples vías con itinerarios nobles (ya sabemos para quiénes) y con itinerarios basura (que también tienen sus destinatarios predeterminados); se ha reinstaurado la vieja “reválida” para la obtención del título de Bachillerato, poniendo así nuevas trabas para acceder a la educación superior; además se quiere poner en manos de cada Universidad la selección de su alumnado, aumentando así la discrecionalidad, cuando no la arbitrariedad, en los procesos de admisión de alumnos.


Ha sido una política sin la financiación necesaria incluso para acometer las propias reformas impuestas. El último informe de la OCDE sobre la educación pone de manifiesto que en España el gasto educativo ha bajado, al igual que ha ocurrido con el gasto social en su conjunto. Hemos pasado del 5,5% del PIB, en 1995, al 4,9; y ello en un período (1995-2000) en el que había que introducir recursos extra para financiar una adecuada aplicación de la LOGSE (que sin duda fue estrangulada económicamente), así como para hacer frente a nuevas situaciones: notable aumento de alumnado procedente de otras culturas, necesidad de incrementar las becas para atender las nuevas modalidades establecidas, o la inversión en nuevas tecnologías en el sistema escolar.


En conjunto, la política educativa del PP, lejos de solucionar los problemas de la educación pública, ha servido ante todo para dar satisfacción a la jerarquía de la Iglesia Católica y a las patronales de la enseñanza privada, dando un paso más hacia un modelo de escuela confesional, segregadora y privatizada. El nuevo status de la enseñanza de la Religión y la generalización de los conciertos en Educación Infantil son instrumentos privilegiados para ello.


Frente a ello, IZQUIERDA UNIDA sigue fiel a su compromiso en DEFENSA DE LA ESCUELA PÚBLICA como la única que garantiza el ejercicio del derecho a la educación a todos y todas en condiciones de igualdad.



LÍNEAS PROGRAMÁTICAS


1. DEROGACIÓN DE LA LOCE Y PROMULGACIÓN DE UNA AUTÉNTICA LEY DE CALIDAD PARA LA IGUALDAD


IU presentó un texto alternativo a la LOCE, en su precipitada tramitación parlamentaria; y en coherencia con ello, propone derogar dicha Ley y propiciar un debate social que permita compartir un diagnóstico riguroso sobre los problemas de la educación en nuestro país, y alcanzar un amplio consenso sobre las medidas que se han de tomar. La posición sostenida por IU apuesta por una auténtica Ley de Calidad para la Igualdad que, manteniendo la estructura del sistema educativo establecido por la LOGSE, incluya medidas concretas y financiación suficiente en torno a los siguientes factores de calidad educativa:



1.1. Enseñanza básica común para todo el alumnado en centros públicos


IU considera absolutamente necesario que a lo largo de la enseñanza básica se garantice una educación común para todo el alumnado, que se deberá plasmar en:







1.2. Atención a la diversidad a lo largo de todo el proceso educativo.


La diversidad del alumnado es una realidad social que enriquece las aulas y debe encontrar respuesta mediante:





1.3. Acciones de carácter compensatorio.


Estas acciones estarán dirigidas a personas, colectivos o ámbitos territoriales, que se encuentren en situaciones desfavorables, de cara a hacer efectiva la igualdad de oportunidades en el ejercicio del derecho a la educación, Se concretarán en las siguientes medidas:





.


1.4. Capacitación del alumnado para acceder y aprovechar la información utilizando las fuentes clásicas y las nuevas tecnologías.


En el momento actual, es absolutamente imprescindible que los alumnos desarrollen en la enseñanza básica capacidades necesarias para la búsqueda, selección, análisis critico y comunicación de la información. Para ello, se requiere:



1.5. Profesorado.


El profesorado, como agente activo y fundamental en el proceso educativo, necesita una formación inicial y continua permanente, un reconocimiento social de su función y unas condiciones laborales encaminadas a lograr una educación de calidad para todo el alumnado. Por esta razón, IU propone que se desarrollen actuaciones como las siguientes:






- sistema de incentivos profesionales en función de las actividades desarrolladas;

- limitación del número máximo de alumnos y grupos a los que un profesor puede impartir clases en cada curso académico;

- mecanismos de promoción entre los cuerpos docentes de todos los niveles educativos, incluida la Universidad;

- disfrute de períodos sabáticos de formación para todo el profesorado, a lo largo de su vida profesional, de una duración global no inferior a un curso académico;

- medidas para el rejuvenecimiento de las plantillas que contemplen la reducción horaria lectiva, sin merma salarial, para los mayores de 55 años y la jubilación voluntaria a los 60 años en las condiciones establecidas en la LOGSE,

- aumento del cupo de profesores destinado a sustituciones a fin de conseguir la “sustitución al segundo día”

1.6. Funcionamiento de los centros educativos


Para mejorar el funcionamiento de los centros educativos y potenciar la participación democrática de todos los estamentos implicados, se plantean las siguientes actuaciones:

- la organización de agrupamientos flexibles,

- la reducción de la ratio,

- la ampliación horaria de algunas áreas de conocimiento para determinados alumnos,

- la organización de medidas tendentes a mejorar la coordinación didáctica del profesorado de un mismo grupo y, en general, cuantas contribuyan a una mayor adecuación de la organización escolar al proyecto educativo del centro,

- la administración de sus recursos en función de sus necesidades y prioridades, que serán establecidas por el Consejo Escolar, de acuerdo con la programación general anual.





1.7. Evaluación y control del sistema educativo


Con el fin de mantener el sistema educativo en las mejores condiciones para responder a las demandas que le hace la sociedad, se procederá a evaluar periódicamente su funcionamiento a través de las instituciones y servicios creados con tal finalidad, mediante los siguientes procedimientos:








2. FINANCIACIÓN SUFICIENTE Y SOLIDARIA


IU propone poner en marcha actuaciones efectivas para contar con un diagnóstico compartido y ajustado a las características y necesidades de cada ámbito territorial, promoviendo el debate social pertinente en cada Comunidad Autónoma, con vistas a detectar e identificar con precisión tanto las dificultades como los avances que se vienen produciendo en los distintos territorios desde que se inició la implantación generalizada del sistema educativo establecido en la LOGSE. Por ello, la condición previa para desarrollar las líneas de intervención que se recogen en este Programa consiste en elaborar sendos Libros Blancos que aporten datos contrastados, basados en estudios actuales y de evolución, sobre la situación del servicio público educativo en las diferentes Comunidades Autónomas.


La culminación de este proceso democrático debe ser la aprobación, en cada Comunidad Autónoma, de su propia Ley de Calidad de la Educación Pública, en la que se concreten las correspondientes actuaciones, el calendario de aplicación y el compromiso financiero para asegurar su puesta en práctica.


IU propone que la financiación de todas las actuaciones se lleven a cabo en un calendario que se completaría en la legislatura, de modo que las partidas consolidables del gasto sitúen, al término de la legislatura, el gasto educativo realizado por las administraciones públicas en el 6% del PIB.


Para lograrlo, la financiación de las actuaciones educativas propuestas por cada Comunidad Autónoma deberá ser asumida parcialmente desde los Presupuestos Generales del Estado con carácter finalista, en una cantidad comprendida entre uno y dos tercios del total. Para la determinación de la financiación exacta, desde los Presupuestos Generales del Estado, que corresponda a cada Comunidad Autónoma se estará a lo dispuesto en el Convenio que firmará el Gobierno de cada Comunidad con el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, previo estudio en la Conferencia Sectorial de Educación y en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, atendiendo con mayor proporción a aquellas Comunidades que presenten mayores déficits educativos en lo que se refiere a factores de calidad y mayores tasas de fracaso escolar.


La financiación acordada en cada Convenio se realizará en cuatro anualidades consecutivas, a partir de la aprobación de las respectivas Leyes de Calidad autonómicas, y quedará consolidada, a excepción de las partidas que correspondan a inversión nueva. La cantidad que se destinará a estos fines desde los Presupuestos Generales del Estado supondrá un incremento anual en el presupuesto del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, en cada uno de los cuatro ejercicios previstos, como máximo, de una décima de punto del PIB correspondiente a ese año.



3. MODIFICACIÓN DE LA LODE: HACIA UNA RED ÚNICA DE CENTROS PÚBLICOS Y DEMOCRÁTICOS


Los dos grandes objetivos que plantea IU en relación con la modificación de la Ley Orgánica del Derecho a la Educación se refieren a la red de centros y a su funcionamiento:


3.1. En primer lugar, planteamos que se abra un proceso que conduzca a la convergencia progresiva de la enseñanza sostenida con fondos públicos en una red única de centros públicos.


Esto significa afrontar sin más demora la revisión de la vigente política de conciertos educativos, cuyo marco legal arranca de la LODE y se desarrolla en otras normativas específicas.


IU estima que ha llegado el momento de empezar a eliminar la doble red de centros (públicos y concertados), de modo que las diferentes administraciones educativas se vayan haciendo cargo de TODA la enseñanza sostenida con fondos públicos en condiciones de calidad y de igualdad.


Para ello se abrirá un proceso que defina las vías de incorporación a la red pública de los centros concertados, así como los plazos y otros requisitos. Este proceso deberá ser negociado y ajustado en el tiempo a las peculiaridades de cada territorio y/o distrito educativo, de manera que allí donde la oferta pública actual permita atender la demanda educativa existente, se pueda aplicar a un ritmo más acelerado que en aquellas zonas donde no se dé esta circunstancia.


El criterio de partida será limitar los conciertos a las necesidades de escolarización de cada zona, sin que se amplíen (o incluso se mantengan) los conciertos educativos en demarcaciones escolares en las que se puedan suprimir unidades o centros públicos "por falta de demanda". En ningún caso se seguirán "concertando" (de forma más o menos encubierta) enseñanzas de etapas no obligatorias (especialmente de Educación Infantil).


Además, mientras coexista una red de centros privados concertados con la red de centros públicos, IU planteará su estricta equiparación de las condiciones laborales (incluido el acceso), de funcionamiento y de participación democrática en la gestión, como ya se ha señalado anteriormente.



3.2. El segundo objetivo pretende profundizar el sistema de participación democrática de la comunidad educativa en la organización y funcionamiento de los centros.


Proponemos que sea revisada la representatividad de los distintos sectores de la comunidad educativa en los Consejos Escolares de los centros,en aras de un mayor equilibrio entre unos y otros sectores. No es de recibo seguir primando al estamento docente frente al resto de los componentes.


Por otra parte, IU propone que se regule con carácter estatal la creación, composición y funcionamiento de los Consejos Escolares de las Comunidades Autónomas, de modo que se asegure su existencia en todas ellas y unas condiciones comunes en cuanto a competencias y representatividad democrática.



5. FORMACIÓN PROFESIONAL


Las propuestas programáticas de IU para la enseñanza reglada de Formación Profesional se concretan en los siguientes aspectos:









- Mayor participación de todos los sectores (Administración Central, Agentes Sociales, Administraciones Autonómicas, Locales, profesorado, etc,), en el desarrollo de la Ley.

- Agilizar la confección del Catálogo Nacional de las Cualificaciones Profesionales.

- Diseño de la formación modular necesaria en la Formación Profesional Reglada, Ocupacional y Continua.

- Establecimiento urgente de las convalidaciones correspondientes y de un sistema eficaz para la certificación de la formación que se posea, ya se haya conseguido por la vía académica o por la vía laboral.

- Facilidades para que todo ciudadano, ya sea joven, adulto, trabajador en paro u ocupado, pueda seguir un itinerario formativo atractivo, reconocido en su doble vertiente, académica y laboral, sin tener que repetir módulos de formación ya cursados; y sin que supongan auténticas dificultades los condicionantes de trabajo, burocráticos, de desplazamientos, etc. Es decir, hacer cómoda, eficaz, eficiente, atractiva e ilusionante, la Formación Profesional para todo el mundo.

- Desarrollar los Centros Integrados, previa modificación de lo regulado sobre sus órganos de dirección, especialmente que los Directores sean nombrados por la Administración.



5. EL ACCESO A LA ENSEÑANZA SUPERIOR


La LOCE establece que los estudiantes de Bachillerato que obtengan una evaluación positiva en todas las asignaturas deberán superar una prueba general ("reválida"), para obtener el Título de Bachiller, que será requisito necesario para el acceso a estudios universitarios. Pero además, según el artículo 42 de la LOU, las Universidades pueden establecer procedimientos específicos para la admisión de alumnos. Por tanto, el gobierno del PP no sólo ha planteado de facto una doble selectividad, sino que la que hagan las Universidades puede obligar a un recorrido "puerta a puerta" por todos los centros y estudios solicitados, si no hay unos efectivos mecanismos de coordinación y reconocimiento de esta segunda prueba. Se corre el peligro también de que aparezcan diseños de prueba que no tengan en cuenta las capacidades de los alumnos desarrolladas en Bachillerato, o con una carga importante de subjetividad y discrecionalidad, como en el caso de las "entrevistas complementarias".


IU quiere dejar suficientemente clara su posición de partida, sin por ello renunciar a plantear el necesario debate social sobre esta cuestión. Dicha posición se basa en dos orientaciones fundamentales:




6.UNIVERSIDAD


6.1. Derogación de la LOU y elaboración de una nueva Ley de Universidades


El proceso de aprobación de la nueva Ley de Universidades ha supuesto un ejercicio de despotismo por parte del partido gobernante, tanto en la forma de elaboración como en el resultado impuesto, que han merecido la respuesta unánime de numerosos colectivos, especialmente del universitario. Sin tener en cuenta la experiencia habida en los últimos años, la Ley Orgánica de Universidades aparece como un proyecto propio del Partido Popular, con una base política centrada en los principios ideológicos de la derecha más reaccionaria y con el objetivo último de someter el sistema universitario a los deseos e intereses de la administración política y de los intereses del capital.


Desde Izquierda Unida promoveremos la derogación de la LOU y su sustitución por otra ley que, siguiendo el modelo de Universidad Pública, Autónoma, Democrática y de Calidad que IU propugna, cuente en su elaboración con la participación activa de las organizaciones sociales y en especial de las propias universidades.

El proceso de derogación y sustitución de la LOU debe respetar el funcionamiento normal de las universidades que, en el momento actual, han modificado sus estructuras acordes con la ley a derogar. Por ello IU se propone actuar de forma inmediata en los siguientes ámbitos:










6.2. Financiación y Estudios


La investigación y la docencia universitarias deben tener la consideración de servicios públicos de interés general y de carácter estratégico, en tanto que condicionan un desarrollo sostenible para el que la Investigación+Desarrollo+Innovación (I+D+I) es un componente esencial. Por ello, dichos servicios públicos deben ser sostenidos por una financiación pública, a través de los Presupuestos Generales del Estado y de las Comunidades Autónomas.


El objetivo debe ser tender a la generalización de la Enseñanza Superior en sus distintas versiones (actualmente incluirían la Enseñanza Universitaria y la Formación Profesional Superior), pero sin divisiones rígidas entre ellas, dada la necesidad de fomentar la creatividad y la innovación en toda actividad profesional, de manera que se facilite el paso de una a otra. El acceso a tales estudios debe reconocerse como un derecho de quienes hayan superado los niveles previos. Por ello, debe tenderse a la completa gratuidad de la Enseñanza Superior, que se llevaría a cabo paralelamente a una profunda reforma fiscal que, a través de un sistema progresivo de impuestos directos a personas y sociedades, permitiera una redistribución de la renta; complementada con un sistema de retribución por el estudio que permita a todo el estudiantado cubrir sus necesidades de mantenimiento y formación. En esta perspectiva, habrá que proponer medidas que pauten el avance hacia dicho objetivo.


En ese sentido, proponemos:




Dichas propuestas deben conllevar lo siguiente:




Por otra parte, deberá garantizarse una adecuada dotación de medios materiales y humanos para una docencia con métodos activos y participativos, sin la cuál las directrices europeas al respecto no podrían hacerse efectivas.

Por lo que se refiere a la investigación, deberá asegurarse la completa financiación pública de una investigación básica de calidad como actividad central de la Universidad Pública. Complementariamente, la Universidad podrá establecer convenios con organizaciones sociales sin ánimo de lucro, con otras entidades públicas, y en su caso con empresas privadas, para desarrollar programas especiales de investigación de interés social, favorecer la aplicación de la investigación básica y estimular el desarrollo extrauniversitario de programas de investigación aplicada, para lo cuál podrán establecerse programas específicos de formación de investigadores. Los poderes públicos velarán por que la prestación de servicios de asesoramiento o investigación por las Universidades no malverse los recursos públicos.
 

6.3. Personal Docente e Investigador


Sin duda alguna, entre los efectos más perniciosos de la LOU hay que señalar, por una parte, la pérdida de democracia participativa en nuestras universidades y, por otra, una vuelta a la época predemocrática por lo que se refiere al acceso a la universidad. Pero, no menos perversa es la general pérdida de autonomía universitaria que implica la ley del PP, autonomía básica en cualquier sociedad democrática.


Esta pérdida de autonomía se plasma, sobretodo, en secuestrar a las universidades el derecho de formar y contratar a su profesorado y dificultar la puesta en marcha de una carrera docente e investigadora para el profesorado universitario.


Por eso, desde Izquierda Unida, proponemos el siguiente plan de carrera docente e investigador:











6.4. Personal de Administración y Servicios


El Personal de Administración y Servicios estará formado por personal funcionario o contratado laboralmente para la realización de funciones administrativas, de servicios o de auxilio a la docencia y la investigación.


El acceso a las plazas de Personal de Administración y Servicios se realizará por concurso o concurso-oposición libre o por concurso de promoción.


Ante los cambios profundos en las funciones del Personal de Administración y Servicios, las Universidades establecerán planes estratégicos de formación y promoción de su personal para así regular una carrera profesional bien definida.


Las Universidades podrán también realizar convenios con otras Administraciones Públicas para facilitar el acceso recíproco de su personal a las correspondientes plazas, sin perjuicio de las especificidades que se deriven de las características de cada plaza.