LA POSICIÓN DE ESQUERRA UNIDA ANTE LA LEY DE CONTRARREFORMA EDUCATIVA DEL PP
Las transformaciones sociales, económicas y culturales experimentadas por nuestra sociedad en la última década plantean nuevos retos y mayores exigencias a las que es necesario dar respuesta para mejorar la calidad de la educación. Hay que realizar un diagnóstico serio de los principales problemas de nuestro sistema educativo y organizar un debate amplio y participativo que ayude a definir las medidas necesarias para poder resolverlos y a plasmarlas en una Ley que recoja el mayor consenso posible. Una Ley de reforma educativa es una cuestión de interés general que ha de quedar al margen de los vaivenes políticos y nunca debe ser utilizada como arma arrojadiza en contra de la mayoría social de este país, como lo ha hecho el gobierno del PP.
Lejos de realizar ese diagnóstico y de promover ese debate, el Gobierno ha optado por presentar en solitario su Proyecto de Ley, en contra del resto de los partidos políticos una Ley regresiva que vuelve a sacar del sistema educativo a los niños y niñas de 0 a 3 años considerando esta etapa meramente asistencial, que vuelve a imponer las "revalidas" autenticas "barreras de contención" a la llegada del alumnado a estudios superiores, una Ley que apuesta por la segregación del alumnado, por expulsar al alumnado con dificultades del sistema educativo, por reducir la participación de los distintos sectores de la comunidad educativa vaciando las competencias de los Consejos Escolares y por consolidar dos redes de centros educativos, financiadas con dinero público, pero dirigidas a un alumnado bien diferenciado: los centros públicos como red asistencial, dirigida a los sectores más desfavorecidos de la población; y los centros privados concertados, con capacidad para seleccionar a su alumnado.
Desde ESQUERRA UNIDA partiendo del principio de la educación cómo un derecho fundamental considera que las medidas necesarias para mejorar nuestro sistema educativo tienen que ir en la dirección de ofrecer una educación de calidad para tod@s, tanto de quienes tienen mayores dificultades de aprendizaje como de quienes tienen mayor capacidad y motivación para aprender. Un sistema educativo de calidad debe asumir el compromiso de elevar el nivel de formación de todo el alumnado, sea cual sea su origen social o procedencia y su situación de partida, sin segregar ni limitar sus posibilidades futuras. Más educación y mejor educación para tod@s: éste es el camino a seguir.
Para ello, es preciso prevenir el fracaso escolar, creando una red de centros públicos y un aumento sustancial de la oferta de plazas públicas en Educación Infantil, desarrollando desde la Educación Primaria actividades específicas de apoyo para el alumnado que presenta dificultades de aprendizaje, y garantizando en la Educación Secundaria Obligatoria una red digna de centros públicos y una oferta educativa diversa , pero nunca segregadora. Se trata, en definitiva, de poner en marcha las actuaciones necesarias para avanzar en la dirección de que toda la población escolar adquiera la formación básica necesaria, tanto para continuar estudios posteriores como para garantizar, en las mejores condiciones posibles, su inserción social y laboral.
Sólo la Escuela Pública puede ofrecer una educación de calidad para tod@s y puede vertebrar la oferta educativa. No queremos centros privados con autonomía para seleccionar al alumnado, sino que exigimos que nuestros centros públicos tengan mucha más autonomía y medios para organizar una respuesta educativa ajustada a sus necesidades.
Es, así mismo, imprescindible invertir más en educación y alcanzar la media de los países de la Unión Europea. Sabemos que la mejora de la calidad educativa no es sólo un problema de recursos económicos, pero los datos a nuestro alcance demuestran que en España hoy es también un problema de medios. El Gobierno persiste en ocultar la memoria económica de la Ley en la que, por lo conocido hasta la fecha, se consignan cantidades ridículas para la mejora de la educación, y se dedica aproximadamente el 80% de esas exiguas cifras a la enseñanza privada.
Por estas y otras muchas razones, ESQUERRA UNIDA se ha unido a cuantas voces han reclamado al Gobierno la retirada de la Ley de Calidad hasta que no se produzca el debate social previo que se ha venido demandando. El Gobierno ha hecho caso omiso de las críticas realizadas por las Comunidades Autónomas, los partidos políticos, los agentes sociales y la comunidad educativa y se ha limitado a recoger las propuestas que ha hecho la Conferencia Episcopal y la patronal de la escuela privada.
EUPV, junto a múltiples organizaciones y colectivos del ámbito educativo y de la sociedad en general, sigue exigiendo al Gobierno del PP que favorezca un debate riguroso sobre la situación de nuestro sistema educativo, que escuche y recoja las aportaciones realizadas y busque el mayor consenso con las Comunidades Autónomas, los partidos políticos, los agentes sociales y la comunidad educativa. De lo contrario, cualquier cambio que se proponga está condenado al fracaso.
Por todo ello hacemos un llamamiento a participar y apoyar la huelga
general de la enseñanza del próximo día 29 de octubre,
las manifestaciones y en cuantas acciones se realicen para exigir al Gobierno
la retirada del citado Proyecto de Ley, mal llamado de Calidad de la
Educación y organizar un amplio frente social contra la política
educativa del PP y en pro de conseguir la aplicación de las
medidas de mejora que nuestro sistema educativo requiere para lograr una
verdadera educación pública de calidad para tod@s.